lunes, 8 de agosto de 2011

La vida es a veces muy avara: la gente pasa días, semanas, meses y años sin sentir nada nuevo.
Sin embargo, una vez que se abre una puerta, una verdadera avalancha entra por el espacio abierto.
En un momento no tienes nada, y al siguiente tienes más de lo que puedes aceptar.