Sonríe hasta que no puedas más.
Haz alguna locura con tus amigos de vez en cuando.
Duerme una noche en la terraza y cuenta estrellas.
Guarda en alguna cajita objetos que te recuerden momentos y ábrela alguna que otra vez.
Ríete por cualquier tontería.
Recuerda buenos momentos con cualquier persona.
Espanta las palomas de un parque.
Mira al sol y aparta corriendo la mirada.
Tírate de bomba a la pileta.
Sáltate una tarde las reglas.
No sigas tu misma rutina diaria, créeme; es muy aburrido.
Escucha la música más alta que nunca.
Observa a un pájaro volar.
Ríete cuándo nadie más lo haga, y contágialo.
Pon todas las caras que se te ocurran delante de un espejo, y hazte fotos con ellas horribles, pero no las borres, y pasado un tiempo vuelve a mirarlas (hay risas aseguradas).
Mira el cielo azul todos los días.
Anda de noche con gafas de sol.
Cambia la hora del reloj y hazte la loca.
Ponte delante del ventilador y escucha tu voz de robot.
¡Haz todo lo posible por ser feliz, y admite la
felicidad como forma de vida!