lunes, 5 de septiembre de 2011



Sonríe hasta que no puedas más. 
Haz alguna locura con tus amigos de vez en cuando. 
Duerme una noche en la terraza y cuenta estrellas. 
Guarda en alguna cajita objetos que te recuerden momentos y ábrela alguna que otra vez. 
Ríete por cualquier tontería. 
Recuerda buenos momentos con cualquier persona. 
Espanta las palomas de un parque. 
Mira al sol y aparta corriendo la mirada. 
Tírate de bomba a la pileta.
Sáltate una tarde las reglas. 
No sigas tu misma rutina diaria, créeme; es muy aburrido. 
Escucha la música más alta que nunca. 
Observa a un pájaro volar. 
Ríete cuándo nadie más lo haga, y contágialo. 
Pon todas las caras que se te ocurran delante de un espejo, y hazte fotos con ellas horribles, pero no las borres, y pasado un tiempo vuelve a mirarlas (hay risas aseguradas)
Mira el cielo azul todos los días. 
Anda de noche con gafas de sol. 
Cambia la hora del reloj y hazte la loca. 
Ponte delante del ventilador y escucha tu voz de robot. 
¡Haz todo lo posible por ser feliz, y admite la

 felicidad como forma de vida!